27 julio 2026
Federico Nogueda Birdikha
Cuál será el mensaje de la presidenta Claudia Sheinbaum cuando dijo en el primer día de gira por Acapulco. ‘Que buena gobernadora tiene Guerrero, de primera’, ¿Será que seguirá en píe hacerla secretaría o subsecretaria federal cuando termine su sexenio en Guerrero?
O simplemente, ha reconocido como en otras ocasiones su trabajo por el estado, que sabe como la ha sufrido, con algunos que otros desordenes sociales, huracanes y sismos, con un trabajo siempre cercano con la ciudadanía y sobre todo con la juventud con la que se hizo gobernadora.
Evelyn Salgado empató al llegar a la gubernatura de Guerrero con 39 años, al ex gobernador don Israel Nogueda Otero, quién al asumir la gubernatura tenía 39 años, en una época también difícil de ese Guerrero bronco e intrigoso en todo su apogeo o cúspide de crecimiento.

Don Israel Nogueda, era aún más joven cuando fue alcalde de Acapulco, un joven empresario que jugaba mucho al Golf, que se dedicaba a los negocios de su padre, el patriarca de los noguedas, don Roberto Nogueda Solí, quién compraba toda la copra de coco en Costa Grande, estado de Colima, Costa Chica y el estado de Oaxaca.
La presidenta Sheinbaum, también le dice en su mensaje a Evelyn Salgado, cuando expresa que tiene una gran gobernadora, que ha salvado su circunstancia de gobernar Guerrero que, a pesar del devenir agitador político, sigue en píe.
Refiriéndose sin mencionarlo, al escritor José Ortega y Gasset: ‘Yo Soy Yo y mi circunstancia y si no salvo mi circunstancia, ella no me salva a mí’. Está frase también la aplicaba el otro ex gobernador René Juárez Cisnero y a cada momento.
Esto quiere decir también, que debe de seguir caminado con gran inteligencia y paciencia, esperar todos los tiempos necesarios, con una pasión equilibrada, pero sin dejar de caminar.
Ya que la primera magistrada de la nación, sigue con ese algoritmo que tiene aplicado a donde quiera que va de la república, mecha corta, pero dando oportunidad a todos, del segundo piso de la 4 T, coordinarnos o coordinarnos. Es decir, como dice la expresión popular con pleonasmo: ‘el que entendió en tendió’.


























































































































